domingo 14 de diciembre de 2008

Peligro en la vía

Conducir un auto es definitivamente algo que conlleva mucha responsabilidad, sentidos alerta, prudencia y como dijo Henry Ford: imaginación, siempre hay que imaginar que tus hijos o tu familia están en el auto que vas conduciendo.
En Bogotá y porque lo he vivido se que en otras ciudades de Colombia, a todo esto hay que sumarle los huecos, la mala señalización, la imprudencia de los peatones (tema para otro post), la mala fe de muchos conductores de busetas, los taxistas con carros pequeños que creen que se encojen y caben por cualquier lugar (tema para otro post) y como no LOS MOTOCICLISTAS.
No voy a decir que todos, pero puedo asegurar que 9 de cada 10 sufren de lo que hoy vengo a comentar.
Y es que no sé porque, pero esos nueve de diez son una suerte de injerto entre sicario en huida y suicida en depresión. No sé porque, pero estos nueve de cada diez se creen de caucho, y consideran que caben de manera casi acrobática entre el mas mínimo espacio que queda entre carro y carro; no sé porque pero también pareciera que a toda hora les fueran a cerrar el banco y el patrón los va a echar a patadas. Además, no sé cómo le hacen esos nueve de cada diez para de repente estar de la peor manera al lado del carro de uno justo cuando uno va a girar o a cambiar de carril. Y definitivamente no sé si ninguno de esos nueve de diez ha visto nunca un accidente de motociclistas, que siempre son horribles. No creo, porque si los hubieran visto no serian tan desgraciados y dejarían de culebrear, andarían a velocidades permitidas, conservarían el carril, no cargarían a sus hijos pequeños, serian mas consientes.
Y yo, definitivamente cada vez que manejo auto entiendo porque no me gustan las motocicletas, y como ahora manejo todos los días, todos los días ruego a Dios que nunca se me olvide mirar los espejos antes de cambiar de carril.



lunes 1 de diciembre de 2008

El DMG y la conciencia colectiva

Solo un asuntejo como este podría motivar mi regreso a estas lides.
Y es que el DMG es el ejemplo claro de que al colombiano, o al latino porque Ecuador y Panamá también están metidos en este baile, le gusta la plata fácil, ojala sin trabajar, sin arriesgar, sin moverse de su casa. Pero lo peor es que demuestra que el colombiano está dispuesto a vender su conciencia muy pero muy barata. Y es que, el rumor de que el dueño de dicha firma es lo que coloquialmente llamamos un traqueto era de lo más común, todo el mundo lo comentaba, yo mismo escuche referirse a él como “ un traquetin ahí” y los escuche referirse al negocio como “ un lavadero del tipo”, pero no solo del DMG como tal, también de los canales de TV, humor y body chanel.
Después de esas afirmaciones creí que el negocito aquel era algo subterráneo, algo clandestino. Tamaña sorpresa me lleve un buen día cuando pasaba por la autopista norte y vi una inmensa fila de carros, y no precisamente de carritos populares, no señor, una fila de tremendas 4x4, autos de lujo, y uno que otro carrito clase media. Y por otro lado otra fila de gente ingresando a pie. Lleno de curiosidad visite después las instalaciones del negocio, y estando allí reforcé la teoría escuchada acerca del dueño de la firma al encontrarme allí a Natalia Paris y Tatiana De Los Ríos, trabajando claro.
Las instalaciones eran por decirlo de alguna manera, desconcertantes, era impresionante ver tanta gente apiñada buscando un lugar para depositar su dinero; también lo era ver el surtido del centro comercial, recuerdo haber visto autos de varias gamas, motocicletas de varias gamas, accesorios para autos muy costosos, electrodomésticos, materiales de construcción, spas, etc etc. Y mucha mucha gente comprando con sus tarjetas.
Al devolverme en el transmilenio me senté junto a una persona que venía de comprar algo que no identifique, le busque la conversación y al rato le pregunte por el negocio, que pensaba el que podía ser, y adivinen que me respondió en voz muy baja: es un lavadero, dijo.
Hoy día, cuando ya el escándalo exploto, me pregunto ¿ si todo el mundo sospechaba que allí había una actividad ilegal, porque tanta gente invirtió allí sus dineros? ¿ Nadie pensó que de cierta manera se convertía en cómplice del ilícito?
Yo sé que si, que la gente lo sabía, y que no le importaba, porque como me dijo un día un amigo inversor: “y si es lavado qué?, es la primera vez que un narco le comparte la plata a los pobres, eso que tiene de malo?”Para rematar con una frase con la que pretendió aludirme: 2 mas guevon el que no aproveche”.
Hay está el detalle al que me refiero, el que me motiva a escribir esto. Como es posible que la gente venda parte de su conciencia por una plata que se sabía estaba manchada con la sangre de muchas personas que mueren en medio del negocio maldito, y de otras tantas que mueren por consumir el polvo maldito. Y bueno, ahora sale el pelele del ministro de defensa a decir que quienes invirtieron allí son gente pobre e ignorante, si es así, a que carajos entraban los ricos de las camionetas 4x4 y los autos de lujo en fila india?.
No señor, en ese negocio hay gente más inteligente y más educada que el mismo ministro, gente que con toda su educación tampoco le importo vender su bueno nombre, si lo tuvieren, y su conciencia, si la tuvieren, por un montón de plata mal habida; a nadie le importo ser cómplice en un negocio de lavado de dinero de un traquetin ahí.
Triste patria en la que los héroes son los deshonestos que fingen regalar riquezas cuando lo único que reparten es desgracias. Triste país este en el que la gente para meter su plata fue solita, pero ahora salen a clamara a grito herido que el gobierno les dé solución a sus tristezas.
Y si aun no se hubiera caído? Clamarían al gobierno para que les ayudara a recoger el dinero fruto de su esfuerzo?